jueves, 7 de julio de 2016

REFUTANDO LOS ERRORES DEL CATOLICISMO ROMANO.

EL ESPIRITISMO
REFUTANDO LOS ERRORES DEL CATOLICISMO ROMANO.



AMALIA DOMINGO Y SOLER.


¿QUE ES EL ESPIRITISMO?

El Comercio de Barcelona, en su número 60 correspondiente al 29 de abril del año actual, dice en un pequeño artículo que consagra al Ateneo libre; «Anteayer inauguró sus tareas la sección de ciencias exactas poniendo a discusión el tema Necesidades nosocomiales de Barcelona.»

•Presidió el señor D. Manuel de Lasarte, quien manifestó que el objeto de la sección debía ser el estudio y vulgarización de la ciencia que lucha en nuestro país con antiguas preocupaciones y coa el grave inconveniente de que parece abandonar un fanatismo solo para caer en otro, para pasar de la inquisición al espiritismo!

Mentira parece que hombres entendidos, que el mundo llama sabios, hablen de esta manera sin estudiar lo que dicen, sin conocer a fondo lo que menosprecian, pues basta que el señor de Lasarte pertenezca a una agrupación de libre-pensadores res, para que nos merezca un buen concepto, y nos sorprende profundamente que un hombre amante de la ciencia confunda la inquisición con el espiritismo.

Quisiéramos comprender, ¿qué conexión, que punto de contacto tendrá la primera con el segundo? ¿Qué lazo podrá unir a la ignorancia del oscurantismo con el libre examen de la razón?
Aun cuando el espiritismo fuera una locura, una utopía irrealizable, una verdadera alucinación, nunca sería responsable de los crímenes, de las crueldades, de los tormentos sin número que forman el abolengo de la santa inquisición, de aquel tribunal terrible, de aquel tirano de las conciencias, de aquel enemigo del progreso que le decía al hombre cree o muere.
¿Viene acaso el espiritismo a levantar derruidos altares?
¿Viene a aumentar la cohorte de santos de la iglesia romana?
¿Viene a presentar un nuevo ídolo para fanatizar las multitudes?
¿Viene a imponer dogmas y ritos y a declararse infalible?

 No, y mil y mil veces no; el espiritismo no pretende ni destruir, ni edificar, es la consecuencia lógica del progreso y de la razón: es el efecto de una gran causa; mas como comprendemos que nuestra humilde voz no encontrará eco en la mente del señor de Lasarte, y deseamos que comprenda lo que es el espiritismo para que no lo confunda con la ceguedad lamentable de una religión positiva, copiaremos a continuación algunos fragmentos de la obra de Allan Kardec.

¿Qué es el Espiritismo? dice en su preámbulo:
«El espiritismo es a la vez una ciencia do observación y una doctrina filosófica. Como ciencia práctica, consiste en las relaciones que pueden establecerse con los espíritus; como doctrina filosófica, comprende todas las consecuencias morales que se desprende de semejantes relaciones.
»Podemos definirle así:

El espiritismo es la ciencia que trata de la naturaleza, origen y destino de los espíritus, y de sus relaciones con el mundo corporal.»
¿Las anteriores líneas podrán enlazar directa o indirectamente esta escuela filosófica con la intransigente inquisición? En buena lógica, creemos que no, ¿En qué se funda el señor de Lasarte para unir fraternalmente al fanatismo de ayer, con el análisis de hoy? dé una razón si la tiene; que como dice Kardec en su obra antes citada página 9 párrafo segundo.

« ¿Qué pensaría Ud. de un hombre que se erigiese en censor de una obra literaria sin conocer la literatura, de un cuadro sin conocer la pintura? Es principio de lógica elemental que el crítico debe conocer, no superficialmente, sino a fondo, el asunto de que habla, sin lo cual su opinión carece de valor. Para combatir un cálculo se ha de aducir otro; pero para ello es preciso saber calcular. La crítica no debe limitarse a decir que una cosa es buena o mala, es necesario que justifique su opinión en una demostración clara y categórica, basada en los principios del arte o de la ciencia. ¿Y cómo podrá hacerlos si los ignora? ¿Podría Ud. apreciar las excelencias o defectos de una máquina sin conocer su mecánica?» No; pues bien, su juicio, sobre el espiritismo, que no conoce, no tendrá más valor que el que emitiría sobre la indicada máquina. Será Ud. cogido a cada instante en flagrante delito de ignorancia; porque los que habrán estudiado el espiritismo verán enseguida que Ud. está fuera de la cuestión; de donde deducirán, o que no es Ud. un hombre serio, o que no procede de buena fé. En uno y otro caso se expondrá a recibir un mentís poco agradable a su amor propio.

Repetimos lo que hemos dicho anteriormente; nos merece profundo respeto la asociación de libre-pensadores que componen el nuevo Ateneo, y sentimos que uno de sus miembros hable tan ligeramente de un asunto que no debe haber estudiado; pues estamos plenamente convencidos que si el señor de Lasarte hubiera leído las obras de Allan Kardec, de Pezanni, de Flammarion, de Torres Solanot, y de otros autores que sería difuso enumerar, no diremos que se hubiera hecho espiritista, pero no hubiese cometido la inexactitud de comparar la noche con el día, de enlazar a un pasado lleno de horror, un presente racionalista y esencialista.

El espiritismo no viene a reanimar las muertas cenizas de las hogueras de la inquisición; viene a sembrar las semillas del adelanto, viene a repetir a los hombres las sublimes palabras de Cristo Amaos los unos a los otros; viene a recordarnos el consejo de Solou Conócete a ti mismo; viene a afirmar lo que dice Sócrates, que conocer no es otra cosa (fue acordarse), y que esperemos lo que esperaba aquel sabio La aparición de ese dia que no tiene víspera ni mañana; viene a proclamar el principio filosófico de César Cantü, que decía El porvenir no es nunca la repetición de lo pasado.
La inquisición de ayer decía en absoluto; Fuera de la iglesia no hay salvación posible, y el espiritismo de hoy exclama: «Humanidad ¡libre eres para creer; la razón derribó a los dioses, y hoy la razón es diosa!» Hacia Dios por la caridad y la ciencia. Esta es la síntesis del Espiritismo.


FUESKARDE: Fundación Espirita Kardeciana del Ecuador
Guayaquil - Ecuador
 Jaime Baquerizo Sotomayor a las  09:33 

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